Probablemente cuando te pruebes tu velo no imaginarás que en la Edad Media las novias usaban el velo para protegerse de los malos espíritus y envidias. En aquella época se pensaba que la novia debía cubrir su cara con un velo para así pasar desapercibida a los ojos de los malos espíritus, éstos pasarían de largo y los novios podrían disfrutar de un matrimonio feliz.
El velo ha tenido también otros usos menos “espirituales” y mucho más prácticos. Como ya debéis saber, antes solían abundar los matrimonios concertados y habitualmente los novios no se conocían, por lo que además del lógico nerviosismo de estar contrayendo matrimonio, estaba el hecho de querer ver la cara de tu futura esposa. Y he ahí la cuestión. La novia no se retiraba el velo de la cara hasta finalizar la ceremonia por lo que si la chica no era del agrado del novio…Ups! ¡Demasiado tarde!

El velo se veía también como símbolo de la modestia y virginidad de las novias, cubriendo sus caras se daba a entender que no importaba la belleza física. Un significado menos poético es el que le daban los que creían que tapando el rostro de la novia con un velo era signo de obediencia y sumisión de esta frente al novio, algo afortunadamente caduco en la actualidad.
En el presente el velo es uno de los complementos indispensables que hacen que el vestido luzca con todo su esplendor haciendo brillar a las novias el día de su boda. ¿Y tú? ¿Aún no tienes el tuyo?
En vestidosdenovias.com disponemos de todos los tipos de velos: cortos, de capa, largos espectaculares tipo catedral…
¡No garantizamos que nuestros velos puedan protegeros de la envidia que provocareis!







