
Empieza por el lugar y la época de la celebración: ambos influyen en el tejido, el volumen y los complementos. Prueba distintas siluetas sin limitarte a una sola idea y observa cómo te sientes al caminar, sentarte y moverte.
Los ajustes finales son tan importantes como el diseño. Reserva tiempo para las pruebas, lleva el calzado previsto y elige accesorios que acompañen al vestido sin competir con él. El mejor resultado es aquel con el que sigues reconociéndote.







